(Foto: Tomada de facebook)
El gobierno de Nicolás Maduro se ha empeñado, en las últimas horas, de frenar la extradición a Estados Unidos del colombiano Álex Saab desde Cabo Verde. Incluso, sacó de su convalecencia al exjuez español Baltasar Garzón (afectado por el covid-19), al que tentó para que defendiera a su ‘agente especial’ ante La Haya. Pero Washington prepara una nueva carta diplomática para lograr que Cabo Verde envíe a Miami casi de inmediato al acusado testaferro de Maduro.
Para el periódico El tiempo, que cita en exclusiva fuentes federales de Estados Unidos, Juan Guaidó, estaría dispuesto a entrar en escena. La jugada, diplomática-legal, consistirá en comunicarle al Gobierno de Cabo Verde que Guaidó es el presidente legítimo de Venezuela y que no reconoce a Saab como «agente especial» y mucho menos como diplomático, con fueros. Para algunos se trata de una figura de papel –que salió mal librado en el libro del ex asesor en seguridad de la Casa Blanca John Bolton
Y si bien Cabo Verde no ha tomado una postura oficial a ese respecto, la semana pasada trascendió que el Ejecutivo no reconoce a Venezuela como actor legítimo dentro del proceso de extradición. Además, Thomas Kwesi Quartey, vicepresidente de la Unión Africana, pidió rectificar un comunicado de Venezuela en el que decían que habían hecho un pronunciamiento a favor de Maduro.
Para Washington, la evidencia en contra del famoso testaferro de Maduro es contundente y los procedimientos para su captura, el pasado 12 de junio, han sido impecables. Por eso ya le tienen una celda reservada en el Federal Detention Centers (FDC) de Miami.
“Saab viene. Y tendrá que responder primero por caso que le abrimos en la corte del Distrito Sur de Miami, por blanqueo de más de 350 millones de dólares a través de las casas subsidiadas por el régimen. Pero hay otros procesos en curso que involucran a más gente, incluidos ciudadanos colombianos que están hasta el cuello”, le dijo a El Tiempo una fuente federal.
Y prefirió no confirmar la versión de que Saab, de 48 años, ya envió un mensaje sobre su intención de colaborar con la DEA.
Lo que sí le reveló a El Tiempo en exclusiva es que Saab buscó contactos hace 3 años. Pero no cumplió con ninguno de los ofrecimientos que hizo y siguió facturando con el régimen.
De hecho, se especula que la dilación de su extradición también buscaría llegar a acuerdos mínimos con Maduro sobre qué hablará, circunscribiendo su colaboración al tema de los contratos oscuros de las casas subsidiadas, y dejando a salvo lo que sabe sobre el oro y los dólares que han salido desde Venezuela hacia Turquía, Rusia a Irán.
Saab cayó el viernes 12 de junio, cuando uno de sus aviones aterrizó en uno de los aeropuertos de Cabo Verde, un país insular situado en África, y con ello llegó el momento propicio para finalmente lograr su detención.
Apenas conocido su arresto, el régimen chavista exigió su liberación. Caracas tachó la detención de acto ilegal de agresión por parte del gobierno de Donald Trump, y afirmó que pretende agravar las penurias del país.
Alex Saab es hijo de un inmigrante libanés que se asentó en la ciudad de Barranquilla, Colombia, donde abrió varios locales comerciales y se desempeñó con éxito en el área textil. Alex, el segundo de cuatro hermanos, comercializaba llaveros de promoción empresarial y uniformes cuando conoció a Álvaro Pulido –otro empresario colombiano a quien se le relaciona con la ex senadora colombiana Piedad Cordova- quien lo habría invitado a ser su socio en varios negocios en Venezuela.
Según el sitio InSight Crime -una fundación dedicada al estudio del crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe- entre 2004 y 2011, los dos hombres exportaron mercancías a Australia, Ecuador y Venezuela a través de una sociedad llamada Shantex S.A. En Venezuela, sus clientes eran pequeñas empresas poco conocidas que tenían acceso a dólares a una tasa de cambio preferencial gracias al sistema de cambio de divisas oficial de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI). Según un informe contable de la época, el 82 por ciento de los ingresos de la compañía en esos años, cerca de US$62 millones, provino de Venezuela.
Muchas de esas transacciones nunca fueron reportadas a Colombia, por lo que las autoridades sospechan que el dinero lavado producto de la corrupción.
La estrecha relación entre Álex Saab y el chavismo data de 2011, cuando firmó en el Palacio de Miraflores un convenio para suministrar partes para construir casas prefabricadas para la “Misión Vivienda” en presencia del entonces presidente Hugo Chávez, su canciller Nicolás Maduro y el presidente colombiano Juan Manuel Santos.
En privado, funcionarios estadounidenses han descrito desde hace tiempo a Saab como el testaferro de Maduro, aunque no aparezca como tal en documentos judiciales.
Algunos de los contratos de Saab se obtuvieron supuestamente pagando sobornos a Yoswal, Yosser y Walter Flores, los hijos -de una relación anterior- de la primera dama Cilia Flores, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Los tres hombres, comúnmente conocidos como «Los Chamos» -argot venezolano para «los niños»- también están siendo investigados por los fiscales en Miami por supuestamente formar parte de un esquema para desviar 1.200 millones de dólares de la compañía petrolera estatal de Venezuela, dijeron a The Associated Press dos personas familiarizadas con la investigación de Estados Unidos.

Más historias
El papa León XIV recibirá en audiencia privada al presidente Gustavo Petro.
Mijail Gorbachov ex presidente de la URSS murió a sus 91 años.
Ingrit Valencia competirá en el Campeonato Mundial Femenino de Boxeo en Estambul, Turquía.