23/05/2026

El Boga.Net

Pescando la noticia

Bloque Petrolero VSM-25

(Créditos: Internet)

 

Antes de entrar de lleno al tema, debemos tener claro el concepto de acuífero.

Un acuífero es una estructura subterránea que alberga o contiene agua.

Hace aproximadamente 1 año la ANH (La Agencia Nacional de Hidrocarburos) anunciaba al país la suscripción de 2 nuevos bloques petroleros: 

-VSM-25: Está ubicado en la cuenca del Valle del Magdalena Superior y tiene un área aproximada de 27,608 hectáreas.

-LLA-94: Ubicado en la cuenca de los Llanos Orientales, tiene una extensión aproximada de 36.088 hectáreas.

Ambos bloques presentan una buena perspectiva para la producción de petróleo y gas y serán operados por la sucursal ParexResources Colombia Ltd, que tiene el 100% de participación en los contratos.

A pesar de la importancia de tal actividad, las revistas y noticias se difundieron a nivel nacional e internacional y en Ibagué solo se reportó por medio de un periódico nacional.

Este bloque petrolero está en etapa de aprestamiento para incidir actividades de exploración una vez la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) le autorice.

Se arrasa ni más ni menos con el principal cuerpo de agua subterránea que tiene el departamento del Tolima denominado como «Abanico Ibagué» y tiene une extensión de 67.506 Hectáreas, cubriendo áreas en los municipios de Ibagué, Piedras, Coello, Alvarado y San Luis.

El abanico de Ibagué alcanza una extensión superior a los 420km2 y un espesor superior a 150m (es decir, tenemos un mar de agua dulce en el subsuelo del aluvial de Ibagué).

El PMA del año 2016 destaca que en el área del cuerpo se agua se encuentran relictos de bosque seco tropical y reservas forestales protectoras de carácter regional. 

Lo que más nos preocupa a nosotros como ambientalistas y organizaciones sociales y ambientales, es que el cuadro de interés petrolero traslapa con el 33% del área del acuífero de Ibagué e incide en las 3 cuencas hidrográficas: Totare, Coello y Opia. Además de confluir con las fallas geológicas de Buenos Aires, Ibagué, Aceituno y Doima que según el SG (Servicio Geológico Colombiano) son estructuras activas, lo que en cualquier país del mundo sería un argumento suficiente y concreto para prohibir la extracción de hidrocarburos y aún más si es con la técnica de fracturamiento hidráulico multietapa (fracking).

Si se dan las condiciones para la multinacional canadiense ParexResources, hablando de extracción de crudo y gas convencionales, podrían tener en este bloque muchas plataformas y en cada plataforma tener varios pozos. Pero, si es en extracción de crudo y gas no convencionales en roca generadora mediante la técnica de fracking, ya no serían algunos pozos por plataforma, sino que por cada pozo se debe multiplicar por 10, lo que sería una locura e irresponsabilidad gigante por parte de la empresa y del gobierno al permitir este tipo de actividad.

Luis Miguel Morelli, expresidente de la ANH, declaró que: «Con la firma de estos dos nuevos contratos con Parex, hemos llegado a ocho de los 11 Bloques asignados en la primera subasta de la PPAA. Estos son dos bloques importantes y muy prospectivos, VSM 25 y LLA 94, sobre el cual estimamos compromisos de inversión cercanos a los 80 millones de dólares. Deseamos El éxito de Parex en su actividad exploratoria, los felicitamos por sus 10 años de operación en Colombia, y les agradecemos su participación en la reactivación del sector petrolero nacional. A la fecha, de los bloques asignados en la primera subasta de 2019, los compromisos de inversión exceden los 310 millones de dólares, una excelente noticia para el primer año del mandato del presidente Duque «.

 

Es cierto y no hay que negar que, si se adopta la implementación del fracking, se aumentaría las reservas de petróleo y gas y puede que se dinamicen algunos sectores de la economía colombiana asociados a la explotación petrolera, pero económicamente hay algunos elementos que no se han estudiado ni analizado a fondo:

  1. Algunos medios económicos en EE. UU este año publicaron una serie de artículos contando que el fracking HOY financieramente en Estados Unidos es un pésimo negocio, más de 200 empresas han quebrado.
  2. El flujo de caja. Es más lo que están gastando estas empresas que lo que están ganando, sin duda alguna esto es un negocio para los bancos y ni siquiera las empresas que están operando estos proyectos están teniendo ganancias. 

Los inversionistas en World State económicamente no están invirtiendo en este tipo de proyectos, primero, porque es muy riesgoso en materia de inversión y segundo, por los temas de cambio climático y la necesidad de no seguir invirtiendo en combustibles fósiles que se están dando en el mundo.

Ahora la única forma de rentabilizar el fracking en Colombia es bajo una figura de beneficios tributarios, el profesor economista Luis Álvaro Pardo lleva seis años siguiendo los impuestos que pagan los distintos sectores económicos y la cantidad de dinero que se queda en sus bolsillos gracias a esas excepciones tributarias que ningún ministro se acuerda de mencionar en sus análisis. Encontró que a las empresas petroleras y mineras les aplican mas de 220 beneficios tributarios, por ejemplo, en el año 2016 tenían que haber pagado 22 billones de pesos en renta y solo pagaron 1 billón.

Las empresas extractivas deducen de su declaración de renta lo que pagan en regalías y así empiezan a descontar de poco a poco y nos damos cuenta que lo que dejaron de pagarle al país, fue mucho mas de lo que pagaron.

Los 2 sectores de la economía que se benefician: el sector extractivo (minero y petrolero) y los bancos, estos dos sectores tienen beneficios escandalosos e impresionantes, beneficios que no le dan a ningún colombiano, al contrario, cada vez le suben mas impuestos a la clase media y baja y menos impuestos para las empresas del sector extractivista. 

Nosotros como colombianos hoy en día estamos subsidiando y pagando de nuestros bolsillos (impuestos) lo que estas empresas están dejando de pagar y con el fracking esto se va a profundizar mucho más.

Hace algunos meses por medio del Programa naciones unidas para el medio ambiente, salió un programa que decía que el escenario de calentamiento global no iba a ser de 1.5 grados (como está estipulado en el Acuerdo de París, que es lo máximo que debemos subir), sino que puede ser de 3.2 grados, eso quiere decir que estamos al borde de la extinción  de diferentes especies en la tierra, entonces el llamado urgente y significativo es que no permitamos estas actividades extractivas. Científicamente está demostrado que la explotación de combustibles fósiles aumenta la emisión de gases de efecto invernadero (en especial el metano).

El llamado que hacemos como ambientalistas y activistas es que pensemos otro modelo de desarrollo económico, por ejemplo en algunos países de Europa están dejando de lado los combustibles fósiles  y le están apostando a las energías renovables; si Colombia sigue ejemplos que no debe de otros países, ¿por qué no seguir un ejemplo bueno y significativo para la vida y el desarrollo? Esto es a lo que le debemos apostar y no seguir estancados a modelos del pasado que hacen que la economía colombiana dependa únicamente de exportaciones de petróleo, gas y carbón y que energéticamente dependamos de esto.

Y no dejemos a un lado las consecuencias y riesgos que trae esta técnica para la vida en todas sus manifestaciones. La EPA (Agencia de protección ambiental), Universidades prestigiosas en el mundo, el SGC (Servicio Geológico Colombiano), La OMS  (Organización Mundial de la Salud) y organizaciones ambientales de diferentes partes del mundo han concluido los efectos negativos del fracking en el ambiente, en la salud pública, en la calidad del aire y del agua y no olvidemos el bienestar de la vida en nuestro territorio.

 

Por: Anyi Daniela Zamora Briñez.

Activista Ambiental del departamento del Tolima.

 

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